Tengo una herida profunda,
un corazón destrozado.
Un animo inexistente,
un camino de guijarros.
Amaneceres de niebla,
mañanas de muchos nublados,
tardes de grises, nubarrones,
y las noches de tinieblas.
Tengo espina, en vez de rosa.
Y un triste rosal ajado,
el triste rosal se seca,
con el riego de mi casa.
He puesto abono de amor,
que he perdido mi causa.
Sangrante mi herida esta;
con herida de otra rosa.,
la espina, es mi dolor.
Sólo es dolor del alma