La última modificación de la Ley de Tráfico, aprobada en noviembre de 2009, concede a los agentes de la Guardia Civil la capacidad de inmovilizar un vehículo que circule sin seguro, que es obligatorio tener. No obstante, la idea de la DGT es que esa inmovilización no se realice en el acto si hay algún tipo de dudas.
"Si hay dudas, si no puedo comprobarlo, pues al señor se le deja continuar. Pero si yo tengo claro que un coche está sin seguro, el guardia civil o el policía, lógicamente dirá 'este coche de aquí no se mueve', porque si le deja continuar y cien metros adelante hay un accidente con ese vehículo, las consecuencias son bastantes más graves", ha subrayado.
Hace dos años, la DGT lanzó un sistema por el que los agentes pueden cotejar cualquier matricula con el Fichero Informativo de Vehículos Asegurados (FIVA) para comprobar si se está asegurado o no. Debido a la puesta en marcha de este sistema, ya no es necesario llevar en el coche el comprobante de haber pagado el seguro.
El objetivo de este nuevo sistema es que "sea la Administración la que haga las comprobaciones" y no el conductor el que tenga que demostrar que ha pagado el seguro, ha señalado Villalba. En esta misma línea, en caso de que los agentes de la Guardia Civil no puedan cotejar en carretera la matrícula con la base de datos de vehículos asegurados, será la Jefatura de Tráfico la que lo comprobará más tarde y el vehículo no se inmovilizará en el acto.
